Si no hubiese esos elementos que tu dices, está claro que jugar a un simulador de carreras tendría la misma emoción que una carrera de tortugas
Pero, en mi inexperta opinión, no se puede comparar el choque en un muro o un trompo por ir forzando para ir al límite de cada cual con la situación de poderte quedarte enganchado de por vida en la arena por meter un poquito la rueda...
Lo único que pienso es que se debe guardar una relación entre jugabilidad y realismo. Ni que cuando te salgas a la escapatoria salgas igual de rápido que sobre el cemento, ni que te quedes enganchado.
Digo esto porque un día de entrenos en Bahrein que echamos una carrerita (aquella en la que reiniciamos 3 veces
Son impresiones que tengo, a lo mejor son erróneas, pero bueno, ya que las percibo, las posteo.
Pienso, luego existo!




