Vettel, por fuera del reglamento
Publicado: Mar Nov 27, 2012 10:48 pm
La imagen no deja lugar a dudas del adelantamiento con banderas amarillas, que prohíben esa maniobra, mucho antes de cruzar la bandera verde que los permite. Habría sido una sanción de paso por boxes.
El tricampeonato mundial de Sebastian Vettel está todavía en peligro. El piloto alemán ignoró una bandera amarilla en el primer sector de la vuelta 4, cuando superó al Toro Rosso de Jean-Eric Vergne antes de que sus monoplazas llegaran a la zona de bandera verde, la que permitía de nuevo los adelantamientos. Si dirección de carrera o los comisarios del evento (Gary Connelly, Sílvia Bellot y Tom Kristensen) hubiesen advertido la maniobra, hubiera sido penalizada con un drive-through durante la carrera y, por tanto, el alemán se hubiese visto retrasado en su remontada.
También podría haber sido un contrincante quien notificase la acción antirreglamentaria. El primero, sin duda, el propio Vergne, que lógicamente guardó silencio por la relación de pleitesía existente entre Toro Rosso y Red Bull. Por no hablar de los comisarios de pista que ocupaban los puestos repartidos por la Reta Oposta, que tenían total libertad para dar la voz de aviso de la infracción. Por último, también podría haberlo advertido algún ojeador de Ferrari e interponer una queja a dirección de carrera. Sin embargo, nadie lo vio. Fue el segundo milagro para Vettel después de su violento choque por partida doble contra el Williams de Bruno Senna en la primera vuelta. El piloto local se quedó en la Decida do Lago, mientras que Vettel pudo cabalgar hasta el final de la carrera.
Lo cierto es que nadie se dio cuenta de que Vettel había logrado el sexto puesto en carrera y el título mundial con una infracción clara y documentada. Pero estrictamente no es tarde todavía, ya que el Código Deportivo Internacional aplicado al automovilismo permite que una parte interesada ponga en conocimiento de la FIA nuevas evidencias que pudieran alterar el resultado de una carrera. Con esas pruebas, la FIA podría actuar de oficio e imponer una sanción a Vettel por la infracción cometida.
El tricampeonato mundial de Sebastian Vettel está todavía en peligro. El piloto alemán ignoró una bandera amarilla en el primer sector de la vuelta 4, cuando superó al Toro Rosso de Jean-Eric Vergne antes de que sus monoplazas llegaran a la zona de bandera verde, la que permitía de nuevo los adelantamientos. Si dirección de carrera o los comisarios del evento (Gary Connelly, Sílvia Bellot y Tom Kristensen) hubiesen advertido la maniobra, hubiera sido penalizada con un drive-through durante la carrera y, por tanto, el alemán se hubiese visto retrasado en su remontada.
También podría haber sido un contrincante quien notificase la acción antirreglamentaria. El primero, sin duda, el propio Vergne, que lógicamente guardó silencio por la relación de pleitesía existente entre Toro Rosso y Red Bull. Por no hablar de los comisarios de pista que ocupaban los puestos repartidos por la Reta Oposta, que tenían total libertad para dar la voz de aviso de la infracción. Por último, también podría haberlo advertido algún ojeador de Ferrari e interponer una queja a dirección de carrera. Sin embargo, nadie lo vio. Fue el segundo milagro para Vettel después de su violento choque por partida doble contra el Williams de Bruno Senna en la primera vuelta. El piloto local se quedó en la Decida do Lago, mientras que Vettel pudo cabalgar hasta el final de la carrera.
Lo cierto es que nadie se dio cuenta de que Vettel había logrado el sexto puesto en carrera y el título mundial con una infracción clara y documentada. Pero estrictamente no es tarde todavía, ya que el Código Deportivo Internacional aplicado al automovilismo permite que una parte interesada ponga en conocimiento de la FIA nuevas evidencias que pudieran alterar el resultado de una carrera. Con esas pruebas, la FIA podría actuar de oficio e imponer una sanción a Vettel por la infracción cometida.
[BBvideo 490,306][/BBvideo]
[BBvideo 490,306][/BBvideo]
Si la Federación recibiese pruebas por parte de una parte interesada, que en este caso sólo podría ser Ferrari, y las estimase oportunos, iniciaría de oficio un proceso de estudio por parte de los comisarios del Gran Premio, que en el momento de publicar estas líneas se encuentran en el avión que les lleva de vuelta a Europa, y las partes implicadas en la acción supuestamente sancionable. Si al cabo de dicho estudio se determinase que Vettel mereció la penalización por ignorar las banderas amarillas, ésta consistiría en añadir 20 segundos sobre el tiempo de carrera del alemán. Así, el piloto de Red Bull pasaría a ser octavo, precisamente a ocho décimas de Jean-Eric Vergne, lo que le daría el Mundial a Fernando Alonso por un solo punto.